Cuando vemos una cuna, lo primero en que pensamos para decorarla es en un hermoso móvil; por sus colores, los personajes o por la música, en fin, queremos que la cuna de nuestro bebé sea acogedora y linda.
La gente nos puede platicar una infinidad de cosas sobre la maternidad, escuchamos anécdotas y recibimos consejos de todas partes, pero vivir todo este proceso rebasa cualquier tipo de palabras que puedan utilizarse.
Los apoyamos en tener un título profesional y queremos que emprendan el vuelo, pero no en todos los casos es así, incluso cada vez es más común que se queden en casa dependiendo de sus padres, cuando ya deberían ser personas independientes.
Llevar nuestras ideas a un texto escrito no siempre se interpreta cómo se debe y esto puede ocasionar serios problemas en nuestra relación con los demás.
Así como dentro de la sociedad existe la negociación para arreglar conflictos y obtener una sana convivencia, también existe una recomendación excelente para que dentro de nuestro hogar se disminuyan los conflictos y esto es: La Negociación Familiar.
Es un error pensar que enviamos a nuestros hijos a la escuela para que los eduquen, cierto que pasan una gran parte del día con los maestros, pero la responsabilidad de educar está en nosotros.