Cuando escucho que un huracán alcanzó la categoría máxima en pocas horas y que su trayectoria roza la costa del Pacífico mexicano, algo en el pecho se aprieta. No importa si vives en Jalisco, Colima, Sinaloa o en cualquier estado donde la temporada de lluvias ya te tiene con un ojo en el cielo: cuando tienes hijos, la palabra “huracán” no es solo un boletín meteorológico. Es una señal de que hay que actuar.
El huracán Polo llegó a categoría 5 en tiempo récord —la más alta en la escala Saffir-Simpson— y aunque se espera que avance paralelo a las costas sin un impacto directo en tierra firme, las lluvias intensas que dejará a su paso son también una emergencia real: ríos que crecen, calles que se inundan, cortes de luz. Mejor estar listas. Aquí te cuento qué hacer antes de que llegue la tormenta.
Lo que debes tener listo en casa hoy mismo
La preparación no tiene que ser complicada ni cara. Se trata de tener lo básico en orden para no correr cuando ya llueve con todo. Sin rodeos:
- Agua embotellada: calcula un litro por persona al día, para al menos tres días. Si tienes bebés, fórmula o lo que necesiten.
- Alimentos no perecederos: latas, galletas, nueces, fruta deshidratada. Cosas que tus hijos coman sin drama.
- Celulares y bancos de energía cargados: antes de que llegue la tormenta, todo enchufado.
- Velas, linternas y pilas de repuesto: porque la luz siempre se va en el peor momento.
- Ubica el cortacircuito y la llave del gas: y asegúrate de que alguien más en tu casa también sepa dónde están.
Si vives en zona de inundación o cerca de un río, investiga tu ruta de evacuación y ten claro a dónde irías. No para asustarte: para tener el plan y no improvisar bajo la lluvia.
La mochila de emergencia para los niños
Esta es mi parte favorita porque armarla con los niños puede convertirse en un momento de preparación sin drama. Una mochila propia les da sentido de responsabilidad y los ayuda a sentirse menos a la deriva cuando las cosas se complican.
Lo que no puede faltar:
- Copia de documentos importantes: acta de nacimiento, cartilla de vacunación, CURP.
- Medicamentos que toman regularmente, con instrucciones escritas.
- Un cambio de ropa y una cobijita o ropa de abrigo.
- Snacks que les gusten y no necesiten preparación.
- Un juguete pequeño, un libro o audífonos: algo que los reconforte si hay que esperar.
- Su propia linterna pequeña. Tener una herramienta en sus manos les da calma.
Agrega también una lista con números de contacto de emergencia escritos a mano. Si el teléfono se descarga, los datos en papel salvan.
Cómo hablarles del miedo sin mentirles ni asustarlos
Los niños perciben nuestra ansiedad aunque no digamos nada. Si estamos pegadas al noticiero con cara de susto, ellos lo sienten. Pero tampoco les hacemos ningún favor diciéndoles “no pasa nada” cuando claramente sí está pasando algo.
La clave es hablar con verdad y con calma al mismo tiempo. Puedes decirles: “Va a llover muy fuerte unos días y nos estamos preparando para estar bien.” Si tienen miedo, valídalo: “Es normal sentirse así. Las tormentas dan miedo. Por eso estamos haciendo todo esto juntos.”
Darles un papel en la preparación ayuda mucho. Que carguen su mochila, que te ayuden a acomodar las latas, que sean los encargados de la linterna. Sentirse útiles les devuelve algo de control en una situación que no entienden del todo.
Y si preguntan lo difícil —¿nos va a pasar algo?— responde con honestidad y firmeza: “Estamos haciendo todo para que estemos seguros.” No prometas lo que no puedes garantizar, pero sí transmite que tienes un plan. Eso les alcanza.
Un recordatorio para ti, mamá
En medio de toda la preparación, no te olvides de ti. Tu calma es contagiosa —para bien y para mal. Los niños regulan sus emociones a través de las nuestras, así que si tú respiras, ellos también pueden respirar.
No tienes que hacerlo perfecto. Solo tienes que hacer lo que puedas, con lo que tienes, desde donde estás. Eso ya es suficiente.
Si vives en alguna zona que podría verse afectada por las lluvias del Polo, sigue los reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y los avisos de Protección Civil de tu estado. Ellos tienen la información más actualizada. Y cuídate mucho.
