Como madre de tres hijos que ha tratado de informarse en fuentes fidedignas y serias, sin ser una experta en el tema me gustaría que las futuras mamis supieran esto antes de que nazca su bebé.

1. Amamantar no duele. Si te causa dolor es porque tu peque está teniendo un agarre del pecho incorrecto, debemos cuidar que esté con la boca bien abierta, los labios evertidos (volteados hacia afuera, como boquita de pescado), la lengua debajo del pezón y con nariz y barbilla tocando el pecho. Si sientes dolor es importante que acudas con alguna consultora de lactancia para corregirlo antes que lastimes tus pezones.

2. La lactancia es a libre demanda. No hay horarios, ni debe tomar por determinados minutos antes de cambiar de pecho, ni debe ser cada determinado tiempo. Al inicio tal vez sientas que se la pasa comiendo todo el día (Probablemente así sea). La leche materna se digiere muy rápido y el estómago de un recién nacido es muy pequeño, además en la pancita de mamá tenía comida disponible todo el tiempo. Un fular te puede ayudar mucho para alimentarle cada que lo necesite y poder realizar al mismo tiempo otras actividades.
3. No es necesario complementar con fórmula. Aunque al inicio parezca que “no tienes leche” hay un liquido amarillo y espeso (calostro) que sale por gotas cuando tu bebé succiona. Es muy nutritivo y suficiente para alimentarle en tanto empieza a fluir la leche. Tiene una importante carga de anticuerpos que ayudarán a que tu peque adquiera inmunidad. No te dejes espantar, no necesita otra cosa.
4. La primer hora después del nacimiento del bebé es crucial para establecer una buena lactancia. Así que es importante que conozcas no solamente al ginecólogo antes de tu parto, también es deseable que hables desde antes con el pediatra que va a recibirlo para que le comuniques que deseas amamantar a tu bebé de forma exclusiva. Si no hay complicaciones pueden ponerlo sobre tu pecho inmediatamente después de que nazca. Es también importante que en el hospital exijas alojamiento conjunto, es decir, que tu pequeño esté junto a ti en la misma habitación para que puedas alimentarlo todas las veces que lo necesite. Aplica tanto para bebés nacidos por cesárea como por parto normal.
5. Hay grupos de mamis comprometidas con la lactancia que pueden apoyarte en caso de tener algún problema para amamantar a tu bebé. Puedes incluso acudir a alguna de sus sesiones antes que nazca para que te familiarices. Busca en la página de La Liga de la Leche si hay un grupo cerca de tu domicilio.
6. No esperes a que tu bebé llore de hambre para alimentarlo. Hay señales que nos muestran que es necesario alimentarle, si empieza a moverse o hacer ruiditos, a mover su cabeza hacia los lados moviendo la boquita es momento de darle de comer. Si esperas hasta que llore tendrá demasiada hambre, es más probable que por desesperación no agarre bien tu pecho y aparte de lastimarte tragará aire provocando incomodidad en su pancita.
Ojalá estos tips te sean de utilidad.

Invitada: Tania Martínez Gaona 

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