Si es cierto que los niños necesitan autoridad y disciplina, tampoco debe olvidarse que  precisan de un ambiente familiar donde existan momentos y espacios para la risa, el humor y la diversión.

Los niños quieren jugar, no importa la hora que sea o el tiempo que haga.  La diversión está asegurada tanto para los niños como para papá y mamá.

Haz que participen todos los miembros de la familia, sin excepciones, y haz que sea divertido. Realmente valdrá la pena y estrechará los vínculos de una manera que jamás hubieras imaginado.

Estas son algunas propuestas de juegos para toda la familia que podemos preparar en casa.

Una casa de cartón

O un coche, un avión… Todo es posible si tenemos una caja de cartón lo bastante grande como para que el niño quepa dentro. Para hacer la casa hay que colocar la caja con la abertura hacia abajo y recortar los huecos de la puerta y las ventanas (lo haremos nosotros).

El niño puede encargarse de decorarla: puede pintar las tejas, la chimenea, macetas con flores, un buzón, etc. Cuando la termine, podrá jugar con ella. Para hacer un coche, la caja se coloca al revés, para que el niño pueda meterse dentro. Él se encargará de dibujar las ruedas, los mandos, etc.

Guerra de almohadas

Es una estupenda forma de iniciar el día o de acabar la siesta. Lo ideal es que uno de los padres se alíe en secreto con los niños para sorprender al otro. Es una batalla inofensiva que requiere pocos medios (bastan unos cuantos cojines y almohadas) y grandes dosis de buen humor. Eso sí: al final, los contrincantes deben hacer las paces.

Inventar un cuento

Es más divertido si los padres jugamos con ellos. Alguien empieza la historia y los demás, por turnos, van añadiendo un par de frases hasta completar el cuento. Lo mejor es que un adulto vaya escribiéndolo. El resultado suele ser un cuento muy divertido.

Los juegos de mesa

Son una excelente oportunidad para juntar a la familia, y conversar mientras se compite sanamente. Son una linda manera de unir a chicos y grandes en sano entretenimiento, para desarrollar estrategias y resolver problemas de manera divertida, alegre y creativa.

Siempre es bueno tener a mano lápiz y papel, con estos sencillos elementos se puede improvisar un montón de juegos y actividades. No sólo se puede dibujar,  pintar o escribir, sino también jugar al adivina qué estoy dibujando, con letras y palabras, por ejemplo.

Recuperar el juego al aire libre: para eso no hace falta tener un patio en nuestra casa, sino elegir la plaza u otros espacios verdes para jugar con los chicos. Siempre es divertido remontar juntos barriletes, jugar con pelotas, andar en bici; jugar a la rayuela y compartir paseos o caminatas en los que vamos nombrando árboles, descubriendo pájaros o insectos y charlando sobre la naturaleza.

Por eso es una buena propuesta jugar en familia a aquellos juegos a los que jugábamos cuando éramos niños, y enseñárselos si es que no los conocen.

Facebook Comments

Post a comment