Cuando se presentan casos como los de niños de cinco años que aprueban exámenes de la escuela secundaria, los expertos se preguntan si estos precoces estudiantes son realmente niños superdotados, libres de desarrollar su potencial, o niños normales que están siendo sometidos al equivalente educacional de la alimentación forzosa.

Los niños superdotados y con talento son aquellos identificados por profesionales cualificados y que, en virtud de sus altas capacidades, son capaces de una alta ejecución.

Un niño superdotado no es ningún sabelotodo, ningún pitagorín, ningún monstruo… es un niño como otro cualquiera, pero que tiene unas necesidades educativas diferentes.

En 1997 se creó la Asociación Mexicana Para el Apoyo de Niños Sobresalientes, Amexpas, un organismo que busca orientar a todos estos pequeños para que tengan un mejor desarrollo.

Actualmente, existen dentro del sistema educativo del país por lo menos 762 mil personas que tienen una alta capacidad intelectual, es decir, un Cociente Intelectual de al menos 130, menciona el sitio de la fundación Telegenio, la cual apoya a los genios mexicanos del futuro.

Características que pueden ayudar a los padres a que identifiquen a un niño superdotado:

  1. Duerme poco.
  2. Aprende a leer en un corto espacio de tiempo.
  3. Dice su primera palabra con seis meses.
  4. Dice su primera frase con doce meses.
  5. Mantiene una conversación entre 18 y 24 meses. Vocabulario impropio para su edad.
  6. Aprende el abecedario y cuenta hasta 10 a los dos años y medio.
  7. Resuelve mentalmente problemas de suma y resta hasta 10 con tres años.
  8. Pregunta por palabras que no conoce desde los tres años.
  9. Realiza preguntas exploratorias a edades tempranas.
  10. Alta capacidad creativa.
  11. Posee una alta sensibilidad hacia el mundo que le rodea.
  12. Preocupación por temas de moralidad y justicia.
  13. Enérgico y confiado en sus posibilidades.
  14. Muy observador y abierto a situaciones inusuales.
  15. Muy crítico consigo mismo y con los demás.
  16. Gran capacidad de atención y concentración.
  17. Le gusta relacionarse con niños de mayor edad.
  18. Baja autoestima, tendencia a la depresión.
  19. Se aburre en clase porque sus capacidades superan los programas de estudio convencionales.
  20. Son, aparentemente, muy distraídos.
  21. Su pensamiento es productivo más que reproductivo. Se basan en la construcción de las cosas.
  22. Tienen muy poca motivación hacia el profesor.
  23. Llegan a sentirse incomprendidos, raros.
  24. Son independientes e introvertidos.

Se han presentado casos de padres que presionan a sus hijos para que tengan buenos resultados en los exámenes que los niños realizan para determinar sus conocimientos antes de comenzar la escuela. O de padres que se ocupan de que sus hijos superen los estándares de resultados esperados en el jardín de infantes… Se trata entonces de educar a los padres para que puedan relajarse, y dejar que los niños disfruten y se diviertan en esta etapa de sus vidas en que es normal que lo hagan.

Contra lo que mucha gente piensa, el hecho de tener un hijo superdotado no implica que haya que “hundirse” en el drama, ni que haya que volverse loco matriculando al niño en múltiples academias para que “llegue a ser…”, o bien intentar esconder su condición excepcional superior para protegerlo.

Finalmente puede que como padres o familiares de un niño superdotado puedan no saber exactamente cómo actuar en determinadas situaciones. Cada niño es diferente y eso también ocurre con los niños superdotados. Déjese aconsejar por especialistas si ese es el caso.

Referencia:

www.telegenio.org/

www.peques.com.mx

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