Es normal que los niños presenten problemas con las matemáticas desde los primeros años de escolaridad.

Sin embargo, contrario a lo que ocurre con el lenguaje y la escritura estos no siempre son tratados con un especialista en forma temprana, como consultar a un Psicopedagogo para determinar las dificultades asociadas y la intervención a dicha problemática.

PROBLEMAS DE APRENDIZAJE.

Afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Pueden ser detectados a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres, ya que afectan el rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos.

Se tienen que observar las señales más frecuentes:

  1. Dificultad para entender y seguir tareas e instrucciones.
  2. Problemas por recordar lo que alguien le acaba de decir.
  3. Dificultad para dominar destrezas básicas de la lectura, deletreo, escritura o matemáticas por lo que fracasan en el trabajo escolar.

MATEMÁTICAS.

El alumno invierte los números, tiene dificultad para saber la hora, pobre comprensión y memoria de números y no responde a datos matemáticos.

Con un diagnóstico precoz se obtendrán mejores resultados que cuando ya exista una problemática insostenible. Debe ser un proceso preventivo, no dejar que pase el tiempo sin buscar soluciones a estos problemas pues más difícil será para el niño obtener resultados positivos que le ayuden a regularizarse.

Para apoyarlos y tratar estas dificultades debemos tener en cuenta:

  • Vincular los contenidos matemáticos a la vida cotidiana.
  • Asegurar la asimilación de lo aprendido cubriendo dudas e inquietudes.
  • Asegurar el dominio entre el lenguaje verbal y los códigos matemáticos por medio de ejercicios continuos.
  • Atraer su atención como recurso educativo en los periodos en que ésta pueda mantenerse.
  • Enseñar paso a paso y con paciencia.
  • Apoyar a que el niño pueda recordar los aspectos más relevantes de una tarea o problema.
  • Procurar dar tareas de orientación adecuada y procedimientos de análisis profundo. Se agilizará su memoria.
  • Motivarlos a aprender por medio de juegos y actividades cotidianas donde intervenga el sumar, restar…

Algo importante es no dejar que el pensar en las matemáticas los paralice, que son aburridos y difíciles. Debemos apoyarlos para que puedan que sientan que pueden ser divertidas sobre todo porque son necesarias para la vida cotidiana.

Si logramos que las matemáticas dejen de ser un problema en su niñez, lograremos formar a personas seguras de lo que quieren, así tranquilamente podrán decidir sobre la profesión que desean ejercer, sin ver en las matemáticas un problema para realizarlo.

¡Queremos niños seguros y felices para obtener adultos exitosos!

Firma!!

Facebook Comments

Website Comments

Post a comment